Control de Plagas

¿Cuándo fumigar?

Fumigar es la actividad en la cual se aplican productos químicos o biológicos en un espacio específico del medioambiente para controlar distintas clases de plagas, como insectos, hongos, moho, bacterias y roedores. Pero su concepto va más allá. Para responder la pregunta a cuándo fumigar, la respuesta dependerá de varios factores. Hay que tomar en cuenta el tipo de plaga, si el entorno es cerrado o abierto, la época del año y la clase de cultivo (en el caso del tratamiento agrícola). También debes fijarte si la expansión de la plaga se ha agravado con el transcurrir de las semanas. Mientras el problema se haya vuelto más grande, más pronto tendrás que llamar a especialistas en fumigación. En el blog de Cofusa, te brindamos el análisis de los expertos en la materia sobre el momento preciso en que va a ser necesaria una evaluación de daños. Sigue leyendo esta entrada.

¿Cuáles son las señales de infestación más comunes? Descubre el momento ideal para fumigar

Hay que ser cuidadoso con los entornos favorecedores de aparición de distintas plagas. Condiciones de humedad, suciedad, alimentos descompuestos, mantenimiento deficiente y refugios inaccesibles empeoran el riesgo porque, de esa manera, las plagas logran una mayor tasa de desarrollo y supervivencia. Estas son las señales más comunes, según el tipo de plaga. Nuestros expertos piden darles especial atención:

  1. Roedores. Suelen chillar de noche. Si percibes sonidos raros y en tonos altos, entonces comunícate de inmediato con un especialista. Las ratas alcanzan la madurez sexual entre los 40 y 60 días de edad, una velocidad altísima con la que su especie puede proliferar descontroladamente. Como los ratones llegan a su pico de madurez entre las seis y siete semanas de vida, pueden reproducirse varias veces al año. Este proceso sexual es influenciado por la cantidad de alimentos desperdiciados y el espacio disponible. Entonces, presta atención a anomalías como mordeduras en cables, rastros de orina o grasa cerca de las paredes, nidos hechos de tela, excrementos pequeños y negros, y ruidos de pisadas en los techos.
  2. Cucarachas. Las cucarachas tienen una reproducción muy eficiente, lo que las hace difíciles de controlar si no se actúa a tiempo. La hembra coloca huevos dentro de una ooteca, la cápsula protectora. Cada ooeteca contiene de 10 a 50 huevos. Tan solo una hembra puede producir hasta 400 cucarachas en toda su vida. Incluso algunas especies albergan cuatro ooetecas por mes. Presta atención a los excrementos pequeños y negros, olores desagradables, restos de piel marrón y ruidos al apagar las luces. Muchas de ellas mastican bolsas de plástico.
  3. Hormigas. En colonias grandes, las hormigas pueden reproducirse por miles. No ignores las hileras de hormigas marchando en las paredes, el piso o en los baños. Detecta montículos de tierra en tu jardín. También fíjate si los restos de la comida en la cocina desaparecen de un día para el otro. Ponle énfasis a la higiene en las noches. Peor aún en las épocas de verano.
  4. Mosquitos. Los identificas especialmente por los ruidos nocturnos cerca del oído. Fíjate si tienes picaduras frecuentes en tus piernas o manos, es probable que hayas sido atacado por una hembra sedienta de sangre para alimentar a sus huevos. Evita mantener aguas estancadas porque facilitarás su reproducción. En cada tanta, la hembra pone entre 100 a 300 huevos. Las larvas salen entre uno a tres días después de la eclosión de los huevos. Después de unos días, las larvas se convierten en pupas. En poco tiempo, se producirán los mosquitos adultos. Una tapa de botella con agua estancada será suficiente para que una hembra de mosquito ponga decenas de huevos.
  5. Chinches de cama. Lava de forma periódico tus sábanas. Revisa si hay manchas de sangre, puntos negros de excremento o huevos en las costuras. Una hembra fecundada puede poner de uno a cinco huevos por día. Los huevos son blancos y los esconde en grietas. Desde huevo hasta adulto, la aparición de chinches de cama tarda de cinco a siete semanas, aunque depende de la temperatura y el acceso a sangre.
  6. Gorgojas y plagas de alimentos. Revisa que las bolsas de tus alimentos no tengan telarañas o bolitas oscuras. Los alimentos deben permanecer sin perforaciones raras, clara señal de que un animal diminuto ha ingresado. Los huevos de los gorgojos, por ejemplo, son microscópicos, no se notan hasta que las crías nacen. Si hay un paquete infectado, los gorgojos se pasan a otros alimentos cercanos, lo que se conoce como “infección cruzada”.

¿Cuál es la frecuencia ideal para fumigar contra los diversos tipos de plagas?

La frecuencia ideal para fumigar se analizará según el tipo de espacio, sea un restaurante, vivienda, jardín, zona húmeda o cultivo grande. También es preciso determinar el nivel de riesgo por el ciclo de la plaga a enfrentar, la propia infestación (leve, moderada, severa), la estación del año, la ubicación exacta de la propiedad (acceso fáciles o difíciles), la información sobre los pesticidas anteriormente empleados y el plan que adoptó el anterior equipo de trabajo (si lo hubo). Ahora, pasaremos a dividir esta frecuencia ideal en dos subtipos: lugares interiores y lugares exteriores:

  1. Interiores. La desinsectación de cucarachas y hormigas se dará en un periodo de entre tres y seis meses, al igual que la de zancudos, mosquitos y avispas con nidos asentados. La desratización se aplicará igualmente en un periodo de entre tres a seis meses con trampas y cebos. En el caso de las terminas y polillas, el exterminio de plagas se ejecutará cada seis meses. Hay que detectar factores de riesgo. Sé higiénico y limpia tus desperdicios, no los dejes simplemente en el fregadero para el día siguiente. Mantén cerrados las bolsas o contenedores de basura, no le des de comer a las alimañas. Realiza una limpieza profunda por tu cuenta cada 15 días o un mes. De nada servirá fumigar constantemente si tú mismo acrecientas el problema con tu desidia.
  2. Exteriores. En el caso de caracoles y babosas, será mejor consultar con los expertos. Contacta a Cofusa, nuestra empresa, y pide una evaluación de tu sector. Las garrapatas, pulgas y distintas clases de arácnidos deberán ser eliminados cada tres meses.

Puede ser que encuentres animales silvestres en el perímetro de tu vivienda o edificio. Nunca los manipules por tu voluntad. Estos requieren de un traslado especial. Estamos hablando de murciélagos, serpientes o aves que se hayan escapado de su hábitat natural o alguna reserva de animales.

El cambio de clima es de por sí un factor de riesgo. Muchos insectos buscan refugio luego de las lluvias, lo que enciende su instinto de supervivencia. Con el calor, las plagas se vuelven más activas para encontrar agua y comida que les den nutrientes.

¿Cuándo solicitar una fumigación en las casas?

Hay varios factores a analizar. Normalmente, luego de las mudanzas necesitamos limpiar la casa de posibles plagas. A veces, las personas se mudan y el departamento queda vacío durante semanas o meses, lo que facilita la reproducción de roedores, cucarachas u hormigas. Al no haber presencia humana que los amenace, estos animales se darán un festín y se pasearán como los nuevos dueños. Por eso, no esperes a mudarte para llamar a los expertos en fumigación. En todo momento, Cofusa estará disponible para cualquier duda o consulta. Si has usado plaguicidas y persiste el desarrollo de la plaga, es posible que los invasores hayan desarrollado resistencia. En tal caso, también necesitarás de la evaluación de un profesional.

Haz el ejercicio de ponerte al otro lado de la realidad. Si tú eres quien llega a un departamento de donde recientemente se ha mudado otra familia, consulta al dueño o los anteriores inquilinos por información sanitaria del lugar. No te arriesgues a permanecer en un lugar en el cual los rincones estén infestados sin que los sepas. Alerta con los ruidos molestos o bolas de excremento en las esquinas.

El Ministerio de Salud (Minsa) reporta, por ejemplo, que la fumigación en interiores alcanza una efectividad del 98% en la eliminación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos recuerda que más de 700 000 personas mueren cada año por enfermedades transmitidas luego de la picadura de un insecto.

¿Cuándo debemos fumigar nuestro jardín?

Normalmente, el mejor periodo de fumigación es la estación primaveral. Como es la época en que crecen las plantas, hay un mayor riesgo de diseminación de plagas. Pulgones blancos, cochinillas y moscas blancas eligen esta etapa del año terrestre como su favorita para invadir los jardines y causar destrozos. A veces, el uso esporádico de pesticidas no es suficiente, por lo que requerimos de la observación de un profesional.

Si se ha sufrido una plaga con anterioridad, se debe fumigar una vez al año como mínimo. También se recomienda plantar especies aromáticas que naturalmente combaten a las plagas de moscas, arañas y pulgones. Estamos hablando del romero, la lavanda, la menta, el tomillo o el estragón. Los expertos se encargarán de examinar el jardín y determinar el método de desinfección a favor de las especies que podrían verse afectadas de un modo colateral.

Consulta por productos específicos destinados a cuidar jardines. No riegues plantas luego de la fumigación, espera al menos 24 horas. Aleja de la zona de influencia a los niños y las mascotas, por lo menos de cuatro a seis horas.

¿Es recomendable usar productos de venta libre para controlar plagas de insectos?

Los plaguicidas vendidos en supermercados poseen activos químicos en menor cantidad que los empleados por especialistas. Antes de decidirlo, evalúa contactar a Cofusa. Cuántos disgustos podemos evitarnos al explicarle nuestros problemas a gente capacitada. Confía en la empresa líder del sector.

¿Cuándo fumigar en industrias que trabajan directamente con alimentos?

En fábricas, almacenes, panaderías, restaurantes o supermercados, la fumigación es obligatoria para preservar la política de sanidad. Así, evitarás contaminaciones masivas que generen el cierre de tu local o la clausura temporal por ley.

La frecuencia recomendada será cada tres meses, pero ello dependerá del tipo de industria que requiera del mantenimiento. Por ejemplo, los almacenes de cereales, arroz y harinas necesitan saneamiento ambiental frecuente contra gorgojos, polillas y cucarachas.

Atento a la detección de huevos, insectos escondidos o daños en la mercancía. En ese caso, la fumigación deberá aplicarse en tiempo inmediato, porque corres el riesgo de que tus productos se vuelvan incomestibles.

En general, se sugiere fumigar en momentos en que los alimentos no atraviesen procesamientos activos. El personal deberá estar totalmente capacitado para detectar si el local merece ser fumigado.

Antes de reanudar las operaciones, hay que ventilar las instalaciones fumigadas. Algunas personas pueden ser sensibles a los residuos químicos.

Al igual que en el proceso industrial, otro factor a apuntar es el riesgo de plagas en vehículos que transportarán los productos. Por ello, es crucial sellar bien la mercancía, almacenar los productos perecederos lejos de lugares contaminados o en el proceso, eliminar los residuos orgánicos al interior de los camiones, medir niveles de humedad y sospechar de la efectividad de las inspecciones demasiado rápidas.

Recalcamos la importancia de contactar a una empresa seria, que respete los protocolos por ética. En Cofusa, manejamos las inspecciones con profesionalismo y preocupación por el bienestar del prójimo. Nuestra misión es cuidar tu salud y el medioambiente de tu entorno.

En resumen, fumigar es una acción clave para prevenir y controlar plagas que pueden afectar tanto la salud como la calidad de vida en viviendas, jardines e industrias alimentarias. La necesidad de fumigación depende del tipo de plaga, el entorno, la estación del año y el nivel de infestación. Se recomienda actuar ante señales como excrementos, ruidos, mordeduras, olores desagradables o picaduras frecuentes. La frecuencia ideal varía: de cada 3 a 6 meses en interiores y con mayor regularidad en climas cálidos o lluviosos. En industrias, es obligatoria por normas sanitarias. Fumigar a tiempo evita problemas mayores. Siempre se debe recurrir a expertos para garantizar eficacia y seguridad. Confía en Cofusa y armemos juntos el plan de fumigación.