Fumigación

Tipos de Fumigación

La fumigación es un método efectivo de desinfección que implica llenar un espacio con gas o vapor para eliminar elementos no deseados. Es utilizada para erradicar patógenos —como bacterias y virus— en hospitales, edificios, escuelas, zonas agrícolas o plantas procesadoras de alimentos. También se emplea para cumplir con normas sanitarias internacionales en la exportación de mercancía.

Dependiendo del tipo de plaga, se eligen distintos productos y técnicas. Por lo general, se recomienda que la fumigación sea realizada por profesionales altamente capacitados, ya que los químicos pueden llegar a ser tóxicos para humanos y animales si no se manejan bien. Aunque la fumigación es eficaz en la mayoría de los casos, este procedimiento, recalcamos, presenta ventajas y desventajas que deben evaluarse antes de decidir si es la opción más adecuada en cada situación.

Sigue leyendo esta entrada del blog oficial de Cofusa, la empresa de tu confianza que implementa programas y análisis predictivos para el manejo adecuado de las plagas. ¿Ya estás listo? Entonces continuamos exponiéndote esta información que te será de suma utilidad.

¿Qué tipos de fumigación existen?

Aunque no hay una entidad que clasifique de forma oficial a todos los tipos de fumigación, se distinguen varias organizaciones nacionales e internacionales que regulan y redactan normas para los métodos y productos de fumigación. Entre ellas, encontramos a la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura), OMS (Organización Mundial de la Salud) y la IPPC (Convención Internacional de Protección Fitosanitaria). Actualmente, los expertos clasifican los tipos de fumigación en tres grandes grupos:

  1. Fumigación física
  2. Fumigación química
  3. Fumigación biológica

¿De qué depende la selección del tipo de fumigación a aplicar?

La selección del tipo fumigación a aplicar no será el mismo en todos los casos. Hay que tomar en cuenta factores como el tipo de plaga al cual nos enfrentamos, la ubicación del hogar, la altura del edificio, la gravedad del problema o disposiciones legales.

Como primer paso, se inspecciona el lugar afectado o donde se quiera prevenir un brote de algún agente malicioso. Se buscan puntos de entrada en la estructura para saber por dónde puede surgir la infestación o la proliferación de un problema ya instaurado. Luego, mediante una conversación con el cliente, se establece un plan de acción personalizado. En Cofusa, tienes la posibilidad de elegir entre un abanico de posibilidades respecto a nuestros servicios de fumigación.

Una vez hecha la fumigación, Cofusa se pondrá de acuerdo con el cliente para una inspección preventiva en una fecha que se considere la adecuada.

¿Qué es la fumigación física?

Para empezar, veremos lo que implica una fumigación física. Este es un tipo de tratamiento para eliminar plagas o microorganismos, que no utiliza productos químicos, sino métodos como el calor, el frío, la presión o la atmósfera modificada (uso de gases como CO₂ o reducción de oxígeno) para desinfectar o controlar organismos no deseados.

Con el calor, se generan altas temperaturas capaces de erradicar insectos o bacterias en alimentos o estructuras. Con el frío, se detiene la proliferación de algunas plagas. Por otro lado, la presión del aire reduce la tasa de supervivencia de ciertos organismos. Finalmente, la atmósfera controlada puede modificar niveles de oxígeno y dióxido de carbono, lo cual resulta letal para organismos vivos.

Bajo estos métodos se necesitará usar mallas (se instalan en ventanas y puertas), redes, trampas de luz ultravioleta, cebos (especialmente para atraer ratas), púas o sonidos especiales. No se utilizarán agentes químicos, por lo que esta opción será la mejor si se quiere evitar la presencia de sustancias tóxicas en áreas sensibles. Este método es común en la eliminación de aves, reptiles y algunos mamíferos.

¿Cuáles son sus ventajas en general? No gastarás tanto dinero, comparándolo a la inversión de otros tipos de limpieza. Emplearemos dispositivos de uso sencillo, fáciles de llevar al lugar marcado como potencialmente peligroso. La fumigación física resiste los cambios de temperatura, por lo que convendría en cualquier época del año. Y lo más importante, siempre con la supervisión de los profesionales, las mallas, redes, cebos u otros dispositivos de control representan un bajo riesgo para humanos y mascotas.

¿Cuáles son sus desventajas en general? Por ejemplo, matar insectos con calor puede tardar varias horas dependiendo del tamaño del espacio y del nivel de infestación. Los huevos de insectos o las formas subyacentes de microorganismos pueden ser más resistentes a los cambios bruscos de temperatura. Tampoco es fácil llegar a zonas profundas bajo este plan, por lo que las plagas ocultas significarían un problema serio si queremos enfrentarlas así. Sería difícil asegurar que el calor llegue uniformemente a todos los rincones. Además, en zonas agrícolas, los alimentos delicados perderían textura o propiedades nutritivas.

¿Qué es la fumigación química?

La fumigación química es la segunda técnica que veremos en esta entrada de blog escrita por Cofusa. Se emplea para erradicar agentes biológicos perjudiciales mediante la dispersión de compuestos en forma de gas, vapor o aerosol. Esta estrategia se implementa en múltiples ámbitos, como el sector agrícola, instalaciones de procesamiento de alimentos, viviendas, centros médicos y almacenes.

Generalmente, se realiza en áreas de acceso limitado para asegurar la máxima efectividad del tratamiento. Es una solución eficiente y de acción rápida, capaz de neutralizar organismos en diferentes fases de desarrollo.

Los fumigantes químicos más comunes son el fosfuro de aluminio, usado en almacenamiento de granos; el bromuro de metilo, empleado en cuarentenas agrícolas y el control de plagas en mercancía de exportación; el dióxido de azufre, utilizado en procesos industriales, y el gas insecticida, destinado al ámbito doméstico y urbano.

Ahora, explicaremos con más profundidad los métodos de fumigación química:

  1. Fumigación con gas. Empleada comúnmente en áreas cubiertas con lonas para evitar que el químico escape al exterior. El equipo de profesionales debe optimizar el flujo del gas para asegurar que elimine toda la plaga adueñada del espacio. Sirve más en entornos industriales, contenedores o edificios.
  2. Fumigación líquida. Los profesionales necesitarán soluciones químicas pulverizadas. Especialmente efectiva contra insectos voladores, moho y hongos. Hay que resaltar que los expertos otorgarán una serie de indicaciones a cumplir porque este tipo de desinfección puede ser tóxico para humanos y animales domésticos.
  3. Fumigación sólida. Se esparcen gránulos o polvos. Los profesionales los liberan poco a poco en la zona infectada o en proceso de infección. Esta estrategia se usa más en zonas residenciales y en el tratamiento de suelos.

¿Cuáles son las ventajas de la fumigación química? La principal ventaja de la fumigación química es que los agentes roseados tienen buen alcance en zonas cerradas. Su alta eficacia permite matar a las plagas casi en su totalidad. Su uso es variado porque sirve en la lucha contra roedores, hongos, moho y bacterias. Los resultados son inmediatos, a diferencia de otros métodos, no esperarás mucho para disfrutar de un ambiente saludable y seguro. Por lo tanto, cuentas con la garantía de que este método funcionará siempre y cuando se sigan las indicaciones. No tendrás la incertidumbre de preguntarte si funcionará o no. En casos como la infestación de termitas o gorgojos en productos almacenados, la fumigación química previene pérdidas económicas importantes y daños irreversibles a bienes o edificaciones. Lo sorprendente de esta opción es que te deja integrarla dentro de un sistema de manejo de plagas al combinarla con prácticas físicas o biológicas que maximicen resultados sin comprometer la sostenibilidad.

¿Cuáles son las desventajas de la fumigación química? Puede resultar tóxica para humanos y animales domésticos si no se usa bajo la supervisión de un personal capacitado, como el que tenemos en Cofusa. Se requieren periodos de ventilación para que los agentes químicos no se concentren y ocasionen efectos adversos (reacciones alérgicas, quemaduras, descompensaciones). Incluso las plantas ornamentales también podrían verse afectadas.

Algunas sustancias están prohibidas por su alto impacto en el medioambiente.

Además, la fumigación química es más costosa que la física y la biológica. Dependiendo del plaguicida, los residuos de la sustancia química roseada se mantienen en el ambiente de tres a seis meses tras su primera aplicación. Consulta con los expertos en la materia si la fumigación química que requieres pide respetar algún reglamento, regulación u ordenanza municipal. Pregunta si al acercarte a la zona fumigada necesitas colocarte algún equipo de protección personal, pues las personas no familiarizadas con este trabajo podrían intoxicarse ante un descuido.

Echar productos químicos en reiteradas oportunidades incrementa el riesgo de que las plagas desarrollen resistencias a las sustancias que las aniquilan. Diles a los especialistas cuándo fue la última vez que se usaron químicos en tu vivienda o negocio para que se decida si conviene empezar con el plan de desinfección o modificar la estrategia.

¿Qué es la fumigación biológica?

La fumigación biológica es la opción más amigable para el medioambiente. Se basa en el uso de microorganismos beneficiosos (como bacterias, hongos o nematodos), extractos vegetales o, incluso, subproductos naturales que tienen efectos insecticidas, fungicidas o bactericidas. En otras palabras, los expertos se apoyan de los organismos vivos que sirven como depredadores naturales de plagas, así que no se viola el equilibrio acostumbrado del ecosistema.

¿Cuáles son los ejemplos más comunes en esta práctica? Toma apunte. La aplicación del Bacillus thuringiensis libera toxinas contra algunas clases de larvas. Los aceites neem (árbol de la India) o extractos de plantas (como la mostaza, el rábano o el nabo) funcionan como repelentes para plagas. Ciertas materias orgánicas echadas al suelo estimulan la actividad de los microbios que controlan la población de patógenos. El hongo entomopatógeno Beauveria bassiana infecta a los gorgojos, moscas blancas y escarabajos, y los mata. Del mismo modo, han aparecido productos comerciales biológicos en los mercados: spinosad, un insecticida natural para frutales y hortalizas; y bioinsecticidas elaborados con hongos o virus, enemigos únicos de algunas plagas molestas.

Como ventaja inigualable, la fumigación biológica promueve el respecto al medioambiente, a diferencia de las aplicaciones físicas y químicas. El costo de la fumigación biológica se reduce drásticamente en comparación a los demás métodos. Por si fuera poco, los productos biológicos no dejan residuos lamentables en alimentos o cultivos. Al contrario de los agentes químicos, este tipo de erradicación de plagas, al ser compleja, registran menos probabilidades de desarrollar resistencias. Por otro lado, mejora la fertilidad de los suelos y los prepara para futuras amenazas. Si la fumigación biológica se practica de un modo profesional, los insectos beneficiosos para el ecosistema terrestre no sufrirán consecuencias.

Entonces, ¿cuáles son las desventajas de la fumigación biológica? Los productos químicos registran una acción más rápida que las sustancias biológicas, aunque el impacto ambiental se incrementa. La eficacia de una fumigación biológica podría variar si el clima es desfavorable, por ejemplo, ante la ocurrencia de lluvias torrenciales, radiación solar elevada o el pH de suelo. La duración de sus efectos también se limita a un periodo corto, por lo tanto, se recomienda mezclar esta estrategia con otros tipos. El almacenamiento de los productos biológicos requiere un cuidado especial, no cualquiera los manipulará para sacarles el máximo provecho. Los expertos en la materia conocen la temperatura exacta de conservación. Frente a infestaciones mixtas, los agentes biológicos reducen su efectividad. Por otro lado, es crucial estudiar el ciclo biológico de las plagas para una fumigación óptima, pues las condiciones del entorno y su sinergia con algunas prácticas agrícolas influyen en el resultado final. En algunos lugares, la producción o distribución de fumigantes biológicos son insuficientes. Las zonas rurales suelen sufrir de escasez de recursos, menos tecnología en la lucha contra las plagas.

Sea cual fuese el caso en tu comunidad o industria, actúa con responsabilidad y contrata a un especialista. Cofusa te ofrecerá la solución adecuada en tu afán de eliminar insectos o roedores, y desinfectar áreas de uso recurrente. Ahora que conoces los tipos de fumigación, ya te darás una idea más clara de la clase de servicio que deseas contratar. Separa una cita con nosotros en la sección de contacto y explícanos los detalles de tu problema. En la actualidad, más de 300 empresas trabajan de la mano de nuestros profesionales en el campo del saneamiento ambiental. Estamos disponibles las 24 horas de los siete días de la semana.